21/01/2012 18:44 | mujer.es
La casa Dior cuenta con importante equipo de diseñadores de joyas. Victoire de Castellane es una de las más singulares.
Creció en la sociedad parisina aristocrática, y desciende de la familia de los condes de Provenza. Ya a los 5 años jugaba con las joyas de su madre y a los 12 deshacía pulseras para hacerse pendientes.
Su personalidad y sus creaciones siempre han destacado por su aire excéntrico y su espíritu indomable y original.
Cuando llega a Dior, en 1998, Victoria se impregna del espíritu de la Maison en los archivos, y se encarga de conferir a la línea de alta joyería de un estilo propio.
Sus volúmenes son exageradamente grandes o todo lo contrario muy pequeños, y suele emplear piedras de colores (turmalinas, aguamarinas, peridotos, amatistas, citrinos, aguamarinas o tsavoritas). «Me encantan las piedras de colores. Son como los dulces. Siento que puedo probarlos », suele decir.
Inventa piezas atrevidas al mezclar esas piedras coloristas con otras piedras duras (ónix, coral) y con materiales de alta costura, como el satén y el terciopelo.
A Victoria le gusta divertirse haciendo joyas. Pero se atiene a las normas más estrictas, en cuanto a calidad y elección de los
materiales. Presenta una colección cada dos años.
Narraciones
Sus colecciones son historias. Para la primera que hizo para Dior, en 1999, se inpiró en el jardín de Dior en Milly-la-Forêt. En 2003 presentó Coffret de Victoire. En 2005, La petite Série Limitée, una línea de joyas en edición limitada . Después llegó Incroyables et Merveilleuses, anillos gigantescos y coloridos con una piedra en el centro.
Después llegaría Belladone Island , Fantastique Bestiaire y Diorette, un ramo de flores de colores lacadas. La última es Le Bal des Roses.
Aunque son joyas originales e impactantes, Victoire siempre insiste en la naturalidad:«Lo más importante es llevar siempre las joyas de una manera despreocupada».
Secretos de Victoire
Mis piedras favoritas: Me gustan todas las piedras preciosas, pero siento debilidad por la turmalina Paraiba y el ópalo. Este último me recuerda a los nenúfares de Monet, y según la luz puede variar mucho de tonalidad.
¿Líneas rectas o curvas? "Prefiero las curvas que son más femeninas, más sensuales. Y adoro los trazos gruesos y finos".
¿Tacto preferido? El tacto del raso aterciopelado.
Su planta ideal: "Una carnívora, como las que me sirvieron de inspiración para crear mi colección Belladonna Island, para Dior. Son fascinantes".
Ritmo de creación: "Para hacer una colección de alta joyería para Dior suelo emplear unos dos años y medio".
Su inspiración: "Todo me sirve, la calle, las mujeres, exposiciones, películas de los años 50, 60 y 70, música clásica y por sesentero. Pero, por encima de todo, mi auténtica inspiración está en el futuro".