22/02/2012 18:57 | mujer.es
Adele, mal que le pese a Karl Lagerfeld, (quien declaró que la cantante debía de adelgazar unos kilos), es un icono no sólo de la canción, sino de la moda. Su propia presencia y su poder prescriptor ha creado un auténtico debate sobre tallas y ropa.
Desde Londres llega un estudio interesante. En los últimos meses ha habido un aumento en las ventas de maniquíes de tamaño de 44 hacia arriba. El fenómeno de Adele, reina absoluta de los Grammy y galardonada en los Brit Award, se está extendiendo en tiendas de ropa en Londres. Los escaparates se adecúan a una nueva era: adios al tamaño de los maniquíes escuálidas (34, 36...), bienvenidas las entradas en carnes.
El fenómeno de Adele como el de modelos con curvas como Tara Lynn está moviendo un sector, el de la moda, que en este aspecto permanece anclado en la idea de que la belleza consiste en tener una talla 34. La aceptación de un modelo diferente de la belleza ha llevado a una reversión de tendencia en el mercado de la ropa femenina.