13/02/2012 18:14 | Florinda Salinas
He entrevistado a Carolina Herrera varias veces en mi vida profesional. Conservo sus declaraciones como oro en paño: es una mujer a la que admiro, por su trabajo, su empuje y esas hijas maravillosas que tiene.
Mientras que llegan las imágenes de su desfile de la New York Fashion Week, repaso sus declaraciones:
Trabajo: "Llevo muchos años trabajando y todo ha evolucionado a gran velocidad. La moda es muy dinámica y efímera, un reflejo de nuestra sociedad. Cuando dicen que regresa el estilo de los años 60 yo me detengo a pensar en cómo vivían las mujeres de esa época, en cuál era su papel en la sociedad. Las comparo con las de hoy y percibo una gran diferencia. También ha evolucionado el negocio de la moda. Hace tres décadas los diseñadores reconocidos eran casi todos europeos, la moda americana no existía. Ahora es un negocio cada vez más global, surgen nuevos talentos que vienen de Latinoamérica o de Asia, y, la ropa se ha hecho más accesible. Hay diseñadores que se atreven con materiales innovadores o exploran otras áreas creando línea de muebles o decorando hoteles que llevan su nombre. Todo esto era impensable cuando yo empecé".
Tendencias: "Nunca he tenido la tentación de seguirlas porque son algo muy efímero, que dura una temporada y no crean un verdadero estilo. Para mí ha sido muy importante construir una casa de moda con una personalidad bien definida, que ha sabido evolucionar con los años sin perder su identidad. Mis clientas saben que no cambiaré mi estilo de la noche a la mañana para correr tras algo tan volátil como las tendencias. Estoy convencida de que la elegancia es algo innato. Más que por la ropa que viste una mujer elegante se define por la manera en que vive, por cómo actúa, por los libros o las películas que le gustan".
Mi inspiración son mis ojos. "Todo lo que veo a mi alrededor puede convertirse un día en fuente de inspiración. Observo mucho a los jóvenes, sobre todo a mis hijas. Tienen un talento fascinante para combinar vestidos, colores y accesorios. Patricia ha trabajado conmigo en el equipo de moda durante unos años, pero cuando empezaron a nacer sus hijos tomó la decisión de dedicarse totalmente a su familia. Carolina lleva más de 13 años en la división de perfumes y 212 fue su primer proyecto".
Mis hijas: "Las he educado con los mismos valores que yo recibí de mis padres: la importancia de la familia, el respeto a los demás, el saber defender las propias opiniones y principios. Y cada vez que las miro veo cuatro mujeres y madres maravillosas, la verdad es que me siento muy orgullosa de ellas".