1/12/2011 11:52 | Lola Fernández
Un hogar para infinidad de aves migratorias y hasta ciervos.
Ha llegado el momento del destape de Vitoria como Green Capital 2012, una salida del armario que pone luz a tres décadas de silencioso trabajo medioambiental que nunca tuvo más objetivo que mejorar la calidad de vida de los vitorianos. Las razones de este premio europeo saltan a la vista: Vitoria es una ciudad cuajada de parques, tanto que se erige como una de las urbes europeas con mayor superficie de zonas verdes por habitante (unos 240.000, por cierto, más del 70% de toda la provincia). El espectacular Paseo de la Senda, por ejemplo, supera los tres kilómetros y conduce desde el centro de la ciudad hasta los montes del sur, en un recorrido jalonado por árboles y los bellísimos edificios de la Ciudad Jardín, el barrio más rico de la ciudad. Este paseo se une ya al proyecto estrella de la ciudad, el Anillo Verde, una extensa red de senderos y parques naturales (seis, con 100 kilómetros verdes) que se han ido recuperando y conectando a lo largo de las dos últimas décadas (faltan algunos tramos), para conformar un cinturón vegetal que rodea y enmarca la ciudad. Para que se hagan una idea: de la Plaza de la Virgen Blanca, corazón del centro medieval, a un parque natural, median 30 minutos de paseo, escasos dos kilómetros.
En total, la capital vasca dispone de 10 millones de metros cuadrados de zonas verdes y parques (46 metros cuadrados por habitante), en los que se pueden observar todo tipo de aves y hasta ciervos. Enumeremos los parques periurbanos del Anillo Verde: Armentia, un bosque de 175 hectáreas con más de 600 especies de plantas; Zabalgana, refugio de aves y plantas con el Centro de Estudios Ambientales en las inmediaciones de la Mercedes; Olarizu, con el Centro de Estudios Ambientales; Salburua, hogar para infinidad de aves migratorias y hasta ciervos; Zadorra, Zona de paseos, pasarelas, miradores y carriles bici; Alegría... Mires por donde mires, árboles, vegetación, monte.
Quizá, el más espectacular de los proyectos de recuperación ha sido el que ha devuelto al vida vegetal y animal a los humedales de Salburua, donde encontramos el espectacular edificio del Centro de Interpretación de la Naturaleza (Ataria). En Olarizu, el espacio más parecido a un parqs o restaurar hábitats. Además, allí tenemos las disputadas huertas urbanas, paraíso de cultivadores que supone uno de los proyectos más queridos por una ciudadanía que piensue y más cercano al centro de la ciudad (dos kilómetros), el Arboreto de
los Bosques de Europa cuenta con 30 hectáreas donde están representadas
las especies más importantes del continente, y este año se ha unido a
su Jardín Botánico el Banco de Germoplasma que conservará las semillas
necesarias para replantar, reintroducir especies amenazadaa y actúa en verde.