Se trata de un hotel rural situado en la finca de "Sa Franquesa", una hacienda clásica mallorquina que data del siglo XVII. El espacio ha sido restaurado respetando su construcción original pero adaptándolo a las comodidades y confort actual. Tiene un salón con capacidad para más de 200 invitados, una terraza de 400 metros cuadrados perfecta para el cóctel de bienvenida y 20.000 maravillosos metros cuadrados de jardines.