Situada a cinco minutos de Lugo, se trata de una centenaria casa de labranza restaurada en la que predomina la piedra y madera y que ha conservando elementos originales como el pozo, el horno de cantería y la piedra. Además de los salones con capacidad hasta para 300 personas, cuenta con un hotel con 10 habitaciones. Todo ello rodeado de una extensa finca ajardinada. Sus platos combinan todo el sabor de la cocina tradicional con tintes modernos.
27/12/2011 13:08 | Mireia Esteban
Proponene platos de cocina tradicional con toques de modernidad.