21/02/2012 08:00 | Marisa Machín
Para evitar que la presencia de un animal no sea peligrosa para la salud de los pequeños hay que establecer unas normas básicas de higiene fáciles de seguir.
Los niños no deben besar nunca a los animales y menos cerca de la boca o de la nariz.
- Después de jugar con su mascota tienen que lavarse las manos, sobre todo antes de comer.
- Hay que utilizar las medidas preventivas que indique el veterinario para evitar parásitos, pulgas u otros problemas en los animales.
- Si se produce una infección hay que tratarla lo antes posible, y mientras dure, mantener alejado al niño del animal.
- Conviene estar prevenidos contra la tiña, que es una enfermedad de los animales que resulta muy contagiosa para los niños, por eso si se sospecha que el animal puede padecerla hay que consultar con el médico lo antes posible.
El trato con los animales es beneficioso para los niños, porque les hace más cariñosos y responsables, pero tener una mascota en casa requiere ciertas precauciones
- Nunca dejes solo a tu pequeño jugando con el perro por muy manso que sea, porque los niños pueden comportarse de forma agresiva en un momento determinado y el animal reaccionar para defenderse y hacerle algún daño.
- Cuando acaricies al niño, si está el perro delante, acarícialo también para que el pequeño lo vea y el animal también se sienta querido. Enseña tu hijo a jugar con él y a que lo trate como a uno más de la familia.
Es importante educar a los niños en el trato con los animales pero también hay que alertarles acerca de determinados comportamientos que deben mantener
- Enséñale como debe cuidarle, para que esté atento a los horarios de sus comidas, a que no le falte agua etc. y haz que te acompañe al veterinario cuando vayas a vacunarlo o tenga que tratarlo por alguna enfermedad.
- Advierte a tu hijo de que no es lo mismo el trato con su perro que el de otros que encuentre por la calle, y de que nunca debe acercarse a los que no conozca, porque nunca se sabe como pueden reaccionar.