El membrillo, una fruta de temporada

Con la llegada del otoño hay nuevas frutas de temporada. No solo se puede comer como postre, sino que también puedes usarlo como ambientador. Descrubre todo sobre el membrillo.

5/10/2011 09:00 | Marisa Machín

Esta temporada prueba el membrillo (Foto: Thinkstock)

La recolección del membrillo empieza a finales de septiembre. Cada pieza madura pesa en torno a los 250 gramos, tiene forma de pera, color amarillo y una pulpa áspera y dura que resulta incomestible en crudo. Sin embargo, es una fruta que desprende un aroma muy agradable y se utiliza con frecuencia para aromatizar los armarios colocándola entre la ropa. También sirve como ambientador natural, solo hay que partir los membrillos por la mitad, vaciarlos con cuidado, rellenarlos con azúcar, espolvorearlos de canela y hornearlos. Además de aromatizar el ambiente, se pueden tomar como postre, porque tienen un sabor exquisito.

Cuando los membrillos están verdes es que no han llegado a su punto de maduración y deben conservarse fuera del frigorífico, a temperatura ambiente, para facilitar su maduración, pero se mantienen dos o tres meses sin problemas. Si ya están en su punto pueden conservarse varias semanas envueltos en papel por separado dentro de la nevera. En la cocina el membrillo tradicionalmente se consume preparado en dulce y también en confituras y mermeladas. Es un buen ingrediente que se utiliza en repostería para rellenos y gracias a la pectina que contiene también sirve para elaborar jaleas y gelatinas sin tener que añadirle ningún espesante.

Curiosidades sobre el membrillo

  • Se le acusa de ser excesivamente calórico, pero el membrillo en sí es bajo en calorías, porque su pulpa apenas contiene azúcares; es al prepararlo como dulce de membrillo cuando el número de calorías se multiplica.
  • Es un fruto astringente que tonifica las mucosas intestinales actuando frente a los trastornos gástricos. Su pulpa contiene pectina, una fibra soluble con efectos beneficiosos en casos de diarrea, porque retiene el agua y reduce el tránsito intestinal, también disminuye la absorción de las grasas y ayuda a controlar el colesterol.
  • Su sabor ácido hace que en crudo sea incomestible, por eso no se puede tomar al natural. La forma tradicional de consumirlo es como dulce de membrillo, que lleva una gran cantidad de azúcar en su elaboración, por eso hay que tomarlo con moderación, sobre todo quienes pretendan controlar el peso o padezcan diabetes o hipertrigliceridemia. En estos casos se puede elaborar sustituyendo el azúcar por algún edulcorante sin calorías, aunque no queda igual.
  • El dulce de membrillo es un bocado delicioso para quienes necesiten un aporte extra de energía, como los deportistas, y también para los inapetentes, o los que quieran aumentar de peso y necesiten mayor número de calorías. Con galletas y tostadas, o con nueces y queso fresco hace una combinación perfecta ideal para las meriendas de los niños.

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