12/01/2012 11:00 | Marisa Machín
Hay cinco principios básicos que debes tener en cuenta a la hora de conseguir que las carnes, sobre todo las rojas, te queden en el punto que deseas.
- Unta la carne con aceite o adobo para conservar la humedad. En esta etapa no hay que salar nunca, porque la sal hace que se pierdan jugos y sabor.
- La plancha debe estar muy caliente antes de poner la carne.
- Tuesta la carne durante un minuto por cada lado, para dorarla e impermeabilizarla. Esto debes hacerlo siempre, tanto si prefieres el filete crudo o muy hecho.
- Vuelve la carne con cuidado. para no deteriorar la superficie.
- Luego continúa la cocción a fuego más moderado, untando con aceite o adobo, de vez en cuando, durante el tiempo necesario para conseguir el punto que te guste.
Así se da el punto al filete Hay quienes prefieren la carne muy hecha, que quede bien asada en todo su espesor. A otros les gusta prácticamente cruda, apenas tostada en la superficie y casi sin hacer en el interior. Pero la mayoría prefiere el término medio, es decir bien hecha por fuera, pero con el interior rosado.
El tiempo de asado es fundamental y únicamente la experiencia te indicará cuánto necesita cada tipo de carne, ya que depende del grosor del corte y de la
cocina de cada uno. Por lo general necesitarán uno, dos o tres minutos por cada lado.
Una prueba sencilla
Una prueba fácil para conseguir el punto consiste en apretar la superficie de la carne con el dedo índice, para comprobar la resistencia que ofrece.
- Crudo: la carne es suave al tacto y cede fácilmente.
- Mediano: la carne se muestra firme, pero aún cede un poco.
- Hecho: pero no pasado, resiste a la presión.
Si aún así no estás segura, puedes hacer un corte en la parte más gruesa con un cuchillo afilado para ver hasta qué punto ha llegado la cocción. No es el mejor método, ya que hace que se pierda parte del jugo; sin embargo, te servirá para adquirir experiencia.