16/01/2012 13:30 | Marisa Machín
Las patatas asadas son una de las guarniciones más demandadas, pero hay otras muchas verduras que también quedas deliciosas cuando se hacen al horno. En vez de cocerlas se pueden asar junto a la carne, para aprovechar el mismo calor, con la única precaución de añadir al final las que necesiten menos tiempo de cocción para que todas queden en su punto.
Así se preparan para asar
Patatas
- Son ideales para asar y mejor las viejas que las nuevas. Hay que pelarlas y se pueden dejar enteras si son pequeñas, o partirlas en mitades o cuartos si son grandes. Si no tienes tiempo puedes hervirlas antes de asarlas, aunque el resultado no será tan perfecto.
Zanahorias- Se pueden asar enteras, solas con un poco de aceite si son nuevas, o en torno a una carne si no son tan frescas. Conviene raspar la piel de las zanahorias nuevas, y partirlas en mitades o cuartos longitudinales, si son muy gruesas.
Alcachofas - Hechas al horno adquieren una textura tierna muy agradable. Hay que quitar las hojas duras y cortarlas en mitades longitudinales. Se deben frotar con zumo de limón antes de asar, para que no se ennegrezcan.
Remolacha - Sabe mejor asada que cocida, pero hay que escoger raíces pequeñas y redondas y escaldarlas 30 minutos, porque son muy duras. Luego se cortan longitudinalmente en mitades y se les quita la piel antes de asarlas.
Setas - Las que mejor quedan asadas son las grandes y planas. Hay que recortar los tallos al nivel del sombrerillo, y reservarlos para otro plato. Limpiarlas sin mojar antes de asarlas.
Cebollas - Se pueden asar solas, con aceite o mantequilla, o junto con una carne asada. Se pueden dejar enteras, si son muy pequeñas o partirlas en mitades o cuartos si son grandes. Las cebollitas francesas quedan muy decorativas como guarnición.