Pasar frío... ¿adelgaza?

No es casualidad que en invierno las comidas sean más grasas, incluso abundantes. El cuerpo, para hacer frente al frío, necesita calorías para entonarse. La pregunta es: ¿esta teoría funciona a la inversa? Es decir, si no ingresas tantas calorías, ¿tu cuerpo utilizará lo acumulado en tu cuerpo para entrar en calor? Desde cómo te vistes, hasta cómo comes... descubre de qué forma el frío puede ser un buen aliado de tu dieta.

17/01/2012 08:00 | Mamen Infante

Pasar frio ayuda a adelgazar (FOTO: In Wear)

En los últimos quince años, entre asuntos personales y temas profesionales habré conocido a decenas de nutricionistas. Más serios, más marketinianos, más perezosos, de unas escuelas y otras... Todos han estado de acuerdo en que, sigas la dieta que sigas, lo que siempre funciona es que la ecuación ingreso-gasto salga negativa para poder perder peso. Es decir, que se queme más de lo que se ingiera. O, lo que es lo mismo, se ingiera menos de lo que se tiene previsto quemar. Para llevar a cabo esta premisa, siempre se aconseja realizar ejercicio, ya que es éste (el aeróbico, siempre) quien activa el metabolismo basal mejor que ninguna otra cosa. Ahora bien, como medida complementaria, varios de estos nutricionistas con los que he tratado en mi vida, han aludido al tema de no abrigarse mucho cuando quieres perder peso. No es que ninguno haya abogado por buscarte una pulmonía, pero sí que han defendido que pasar un poco de frío pone la pila al cuerpo para que use las calorías de la comida para calentarse. ¿Mito? ¿certeza científica? En el libro "No consigo adelgazar", del doctor Dukan, se explica con ejemplos prácticos. ¿Quieres conocerlos? Ahí van:

1. Tomar comidas frías. "Cuando comes un alimento muy caliente, absorbes sus nutrientes y calorías pero, sin saberlo, absorbes también el calor que contiene, y este calor es un suplemento que favorece la conservación de la temperatura del cuerpo alrededor de los 37°c indispensables. Por lo tanto, un bistec caliente contiene más calorías que un bistec frío. Porque, desde su absorción y durante un rato, el organismo deja de quemar sus propias calorías para utilizar el calor físico contenido en dicho alimento. En cambio, al ingerir un alimento frío, el organismo no puede dejarlo pasar a la sangre sin haberlo llevado previamente a la temperatura interior del cuerpo. Esta operación es muy costosa en calorías y frena, además, la digestión y la asimilación, evitando, consecuentemente, que el hambre vuelva a aparecer demasiado pronto".

2. Beber bebidas frías. "Cuando una persona ingiere dos litros de agua que sale de la nevera a unos 4°c, tarde o temprano eliminará esta agua en forma de orina a unos 37 °C. Para subir la temperatura de esos dos litros de agua unos 33°C, el organismo tendrá que quemar 60 calorías. Si se convierte en costumbre, esa operación repetida durante un año permitiría quemar -sin esfuerzo alguno- cerca de 22.000 calorías, es decir, un poco más de 2,5 kg. al año".

3. Chupar cubitos de hielo. "Conservados a una temperatura negativa (-10°c), edulcorados con aspartamo y aromatizados con vainilla o menta, se pueden chupar en temporada favorable, cinco o seis al día, lo que permite quemar cerca de 60 calorías al día sin malgastar esfuerzos".

4. Duchas fresquitas. "Entra en la ducha con un termómetro en la mano. Deja correr el agua llevándola progresivamente a una temperatura de 25ºc, a la que, por ejemplo, está el mar en verano. Al quedarte durante dos minutos bajo este agua, obligas al organismo a gastar cerca de 100 calorías sólo para contrarrestar el enfriamiento del cuerpo, es decir, el equivalente calórico de andar unos 3 km. Esas duchas refrescantes producen su mejor efecto cuando se aplican sobre zonas del cuerpo más irrigadas con sangre caliente: las axilas, la ingle, el cuello y el pecho, donde la sangre circula por grandes arterias calientes y superficiales, lo que permite una mayor pérdida de calor. Evita mojarte el pelo, lo que resulta demasiado molesto a la larga, y la espalda, tan inútil como desagradable. Los más frioleros conservarán el beneficio de esta medida de pérdida calórica aplicando esta ducha a las partes menos sensibles del cuerpo: muslos, piernas y pies".

5. Atenta a la calefacción. "Una temperatura de 25°c en invierno en un piso es una temperatura ambiente que acentúa la predisposición a engordar. Para cualquier candidato a adelgazar, rebajar esta temperatura unos 3°c, desde los 25 hasta los 22°c, obliga al cuerpo a una combustión de 100 calorías más al día, el equivalente de 20 minutos al día de correr".

6. Menos jerseys y mantas. "Renuncia a alguna protección, la que quieras: la camiseta interior, el jersey o la manta. Sólo con esta medida podrás deshacerse de 100 calorías diarias más."

¿qué opinas?

en Facebook

Siguenos también en: Twitter Facebook Tumblr Youtube