10/02/2012 12:00 | Mamen Infante
Primer plano de Gwyneth Paltrow (FOTO: Getty)En la última edición de la revista Harper's Bazaar, en su edición americana, la actriz hacía unas declaraciones donde se mostraba rotunda frente a las inyecciones de toxina botulínica. "Quiero ver mis arrugas ahí, en su sitio". Nosotras le alabamos el gusto, dado que el bótox, pese a conseguir efectos maravillosos en ciertas arrugas de expresión que pueden provocar cara de cansada o enfadada, es cierto que despierta una cierta adicción al que no son ajenas la mayoría de las estrellas de Hollywood. Una vez que empiezas... cada vez quieres más. Esto es cierto, al igual que también lo es que sus resultados a veces sean tan artificiales que le hayan salido tantas detractoras como para crear un club "anti-botox" en el que militan Kate Winslet, Cate Blanchett, Rachel Weiz...
Pero volvamos a Gwyneth. Que tenga ese cutis a los (casi) cuarenta años, y que no le asusten las fínas líneas de la edad, tampoco es fruto de la casualidad. La confesa amante de los baños de sol reconoce que visita con frecuencia a la famosa facialista londinense, Vaishaly Patel, donde le hacen de todo para mantener la piel joven (incluídas algunas pasaditas de láser y parches de vitamina C para contrarrestar el daño solar).
Además, en su blog Goop, donde cuenta millones de consejos de belleza, he leído que se ha aficionado a la crema de veneno de serpiente. Ya sabes, un ligero efecto bótox que realmente funciona muy bien para pequeñas líneas de expresión. En crema para usar en casa, en tratamientos anti-edad en cabina... Todo de todo, lo que haga falta. Menos bótox :-)