13/02/2012 08:00 | mujer.es
En cuanto aparece el primer molar es muy recomendable comenzar con el cepillado de los dientes.Muchas veces no somos conscientes de que el buen cuidado de los dientes de leche puede evitar futuras ortodoncias. Te en cuenta que:
• Dejar que el niño duerma con un biberón de leche o zumo puede provocar caries muy agresivas. Si necesitan beber a lo largo de la noche, el agua es la mejor opción.
• Algunos niños tienen más tendencia a padecer caries por presentar surcos y fisuras en su dentición, un esmalte más débil, cierto tipo de saliva o por predisposición genética.
• Es importante tratar las caries en la infancia para asegurar una correcta masticación y un desarrollo de la boca adecuado.
El Dr. Germán Zarandieta, especialista de las clínicas Milenium Dental de Sanitas, opina que los dientes deben cuidarse desde su aparición. Hay cepillos muy suaves para que los niños aprendan a lavarse los dientes en estos primeros años en los que, además de la limpieza en sí, es necesario que adquieran los hábitos de higiene.
¿Cuándo empezar el cepillado?
Una vez que aparece el primer molar de leche, el cepillado se vuelve muy importante.
Lo ideal es que se laven los dientes tres veces al día -una después de cada comida- pero es especialmente importante que nunca se olvide por la mañana, después del desayuno, y antes de irse a la cama.
Visitas regulares al dentista
Es aconsejable que los pequeños visiten al dentista cada seis meses para una revisión y para realizar fluorizaciones, que ayudan a reforzar el esmalte. De esta forma, podrán controlarse también las caries y otras enfermedades como la gingivitis, inflamación en las encías causada por los restos alimenticios que quedan atrapados entre los dientes y que provoca sangrado de las encías.
Es importante tratar las caries en la primera dentición para que el niño tenga una correcta masticación y su boca se desarrolle adecuadamente. En caso contrario, podría destruirse más tejido dentario e incluso llegar a afectar al nervio. En este punto, el niño tendrá dolor, que en ocasiones puede llegar a ser intenso, e inflamación.
Habitualmente, un diente de leche se mueve porque su raíz se ha reabsorbido por presión del diente definitivo que va a salir en su lugar.
Diez consejos para cuidar los dientes de leche
1. Lavarse los dientes tres veces al día, una vez después de cada comida.
2. Dejar que el niño vaya participando en la higiene bucal según su edad. Como mínimo, por la noche debe haber control por parte de los padres y repaso con el cepillo.
3. Cuando el niño tenga el control suficiente y sepa escupir bien después del cepillado, usar un colutorio infantil con flúor.
4. Es aconsejable utilizar el hilo dental por las noches, sobre todo entre los molares puesto que es la zona más propensa a la aparición de caries en los niños y el cepillo no llega a limpiar esta zona de forma adecuada. Por supuesto, con ayuda de los padres.
5. Después de lavarse los dientes, solo se puede beber agua. El niño no debe irse a la cama con zumos, leche, etc.
6. No abusar de “chuches”, o alimentos azucarados y pegajosos, ni de bebidas azucaradas.
7. Mantener una dieta sana con abundantes lácteos, frutas, verduras.
8. Si realizan deportes de contacto o de riesgo deberían utilizar un protector bucal para evitar fracturas o lesiones.
9. Debe acudir a revisiones periódicas con su odontopediatra.
10. En caso de tener alguna patología debe tratarse para prevenir problemas mayores o mejorar el desarrollo del niño.