14/12/2011 08:00 | Ana Vallhonrat
Estas complexiones secas y verdosas necesitan de tratamientos específicos capaces de destapar su frescura y luminosidad, enterradas bajo una capa casi indestructible de células muertas.
RITUAL DE PULIDO
1. Exfoliar. Busca una fórmula que combine hidroxiácidos e ingredientes naturales. Renuevan, aclaran e hidratan la piel sin dañarla. Nos encanta el Daily Resurfacer, de Dermalogica (98 euros), un exfoliante leave in en formato monodosis.
2. Limpiar. Las fórmulas en aceite se funden de forma instantánea y aportan un extra de hidratación a estas pieles faltas de nutrientes. Hazte con uno y aplícalo mediante masajes circulares para activar la circulación y eliminar todas las impurezas. A base de loto blanco puro, Gel-Lumière Demaquillant Secrete de Pureté, de Guerlain (40 euros) purifica e ilumina al instante las pieles en sombra.
3. Desintoxicar. Una vez a la semana, extiende una mascarilla detox por toda la superficie del rostro. A base de arcilla blanca, White Clay Masque, de Delarom (28, 25 euros) limpia en profundidad, purifica y aporta una dosis extra de elasticidad.
4. Tratar. Para lograr que la piel se muestre fresca y rebosante de lozanía, hay que apostar por tratamientos estimuladores de la micro-circulación. Con extracto de camomila dorada y extracto de seda Koishimoru, el suero iluminador Cellular Performance Lifting Series Sensai, de Kanebo (220, 50 euros) aporta un brillo de aspecto saludable a la piel y mejora la circulación del rostro.
5. Potenciar. Las pieles apagadas necesitan herramientas de make up que actúen como verdaderos focos de luz. Los míticos Météorites Perles, de Guerlain (46 euros) y el Best Seller Blush Orgasm, de Nars (30, 52 euros) inundan de luz natural las pieles más opacas.