20/02/2012 10:00 | Mamen Infante
Sabemos de galas como, por ejemplo, el Festival de Cannes, donde las estrellas pasean sus joyas por la alfombra roja dismuladamente escoltadas por un gorila contratado por la joyería que se asegura que nada ocurre a sus valiosas piezas. Conocemos pistas de baile en determinados súper exclusivos clubs que se dejan pisar por sandalias edición limitada con incrustaciones de diamantes que cuestan un millón de dólares, incluso hemos visto a modelos desfilar con brassieres de un valor que duplica esa cantidad. Parecía que no faltaba ninguna extravagancia por ver hasta que llegó Rihanna. Con sus uñas almendradas, como se llevan este año, de color dorado a juego con su nuevo pelo y sus joyas talismán, y por las que había pagado... ¡cin-co-mil-dó-la-res! Has leído bien.
Amor 24, de Red Carpet Manicure
La laca de uñas con que maquilló sus garras la leona de Barbados está fabricada con partículas de oro de 24 kilates y cuesta la tontería de casi un millón de pesetas. ¿Cómo te quedas? El susodicho esmalte, de la marca Red Carpet Manicure se llama “Amor 24,” es una edición limitada, cuesta cinco mil dólares el frasco, y en su elaboración se usan 30 gramos de oro. Por la cantidad de esmalte que se usa en una manicura, se calcula que cada uña cuesta 40 dólares... cuatrocientos las dos manos completas. Esta joya untable fue lucida en ambas manos por la reina negra del pop. Para mayor cachondeo, se hizo incrustar un símbolo del dólar -también de oro- en la uña meñique de la mano izquierda.
En este caso, no se puede decir que Rihana se fuera a casa sin su trofeo. Porque salió de casa con él puesto.