16/02/2012 10:00 | Ana Vallhonrat
Imagen: Doo. Ri (L´Estrop)
Alergias, dermatitis graves, cáncer… Los parabenos se han convertido en los culpables directos de numerosos desórdenes y patologías. Receptores de críticas por parte de conocidas marcas de belleza y otros entes relacionados con el mundo de la cosmética, viven hoy su peor momento. El Dr. Luis Conde-Salazar Gómez, Jefe de Dermatología Laboral de la Escuela Nacional de Medicina del Trabajo y Miembro de la AEDV nos habla del conservante de la polémica.
¿Qué son? Un compuesto químico de propiedades anti-fúngicas que ha sido utilizado como conservante durante décadas por la industria cosmética y farmacéutica. Sus especiales características –es inoloro, incoloro, no volátil, eficaz en un amplio margen de pH y económico- han hecho de ella una de las moléculas más empleadas. Grandes enemigos de hongos, levaduras y bacterias, son utilizados también en la elaboración de pasteles y otro alimentos.
Según Conde-Salazar, hoy en día es difícil encontrar una máscara de pestañas o una sombra de ojos libre de la molécula demonizada. Su uso en preparaciones farmacéuticas también está muy extendido. Supositorios, jarabes, soluciones oftálmicas, contraceptivos, corticoesteroides, anestésicos locales, heparinas... Son solo algunos de los medicamentos formulados a base de este conservante de amplio espectro. Su uso está tan extendido que la FDA (Food and Drug Administration) les ha otorgado el segundo puesto en la lista de los ingredientes más comunes en formulaciones cosméticas. El primero es para el agua.
¿Una diana fácil? Durante los años 60 y 70 se responsabilizó a los parabenos de todos los eczemas de contacto (EAC), lo que llevó a la industria cosmética y farmacéutica a eliminar la molécula de sus tratamientos. “Es cierto que en aquella época era frecuente el uso de estos conservantes a elevadas concentraciones, pero también lo es que entonces se desconocía la existencia de otros alérgenos implicados en estas patologías”, afirma Conde-Salazar.
"Hoy se puede afirmar que los parabenos presentan las tasas de sensibilización más bajas en comparación con los datos que presentan el resto de conservantes legales", comenta el dermatólogo. "Se trata de un sensibilizante débil que solo es susceptible de provocar reacciones positivas en pieles sometidas a una aplicación repetida de múltiples alérgenos, pieles enfermas casi seimpre", apunta.
¿Una cuestión de piel? El dermatólogo asegura que, a la hora de valorar la incidencia de los parabenos sobre la piel, es importante diferenciar entre pieles enfermas y sanas.
Piel “enferma”: La primera publicación de eczema alérgico de contacto por sensibilización a parabenos fue descrito en 1940 y era consecuencia de una reacción a los conservantes de una crema anti-fúngica. Desde entonces, se han publicado diversos casos de EAC producidos por estos conservantes en formulaciones tópicas. El factor común de todos los afectados era la edad (avanzada) y una barrera cutánea muy dañada.
Piel “sana”: Según los estudios, los casos de sensibilización a parabenos en pieles sanas son extremadamente raros.
En resumen, la capacidad de sensibilización por parabenos en la población general es baja (la mayoría de los estudios hablan de un 1%).