19/01/2012 08:00 | Mamen Infante
Cuando esquíes o vayas a la montaña, recuerda que la nieve refleja un 80% de las radiaciones, y que en las alturas el sol aumenta de intensidad un 15% cada 1000 metros de altitud. A efectos de fotoenvejecimiento, una semana en la nieve equivale a tres meses de sol de verano. Lo quiere decir que, si a la hora de exponerte al sol de verano en la playa tomas precauciones, cuando vas a esquiar, tienes que duplicarlas. Un factor de protección UVB muy alto es básico. Además, tendrás que llevar contigo a la pista un stick de zonas sensibles también de alta protección para aplicar a cada rato en labios, nariz y contorno de ojos.
Al llegar a casa...
Cuando caiga el sol y bajes de las pistas, recuerda lavar muy bien tu piel para eliminar por completo los filtros químicos. A continuación, repara tu piel con un serum especial que baje la inflamación y ayude a tu piel a contrarrestar los daños sufridos durante el día. También es importante que duermas con una buena capa de crema hidratante y con un poco de bálsamo labial. Seguro que si sigues esta rutina, tu piel apenas lo notará.