22/01/2012 20:09 | Mamen Infante
(FOTO: Natura Bissé)Ese día en que nos contó su repentina pasión por hacer rutas moteras, nos invitó como cada Pre-Navidad a comer en el restaurante Horcher y, mientras tomábamos un fantástico jamón de jabugo de aperitivo, nos anunció: "Hoy no toca hablar de productos, toca hablar de personas (...) Amigas, ha llegado lo que parecía que nunca iba a llegar... El relevo. Yo doy un paso atrás -aclaraba- y mi hija Verónica da uno adelante".
Como si todas las que le conocemos mereciésemos una explicación por su salida, el carismático patriarca nos contaba: "Ha sido una decisión meditada entre los hermanos (sus hijos), la han tomado ellos".
Una empresa familiar y súper ventas
Y es que todo en Natura Bissé gira alrededor de la familia. Los Fisas forman un clan compuesto por los padres, un hijo, dos hijas y los maridos de ambas. Y casi al 100% la empresa pertenece a la familia. Entre risas, María Gloria, mujer de Ricardo, contaba que "la nuera no ha entrado nunca a trabajar con nosotros, y le alabamos el gusto. Además, alguien tiene que conservar su puesto y darnos de comer a todos si el invento se va a la porra..." El invento en cuestion es nada menos que Natura Bissé, una empresa de cosméticos de última generación que empezó en Barcelona y hoy es súper-ventas en Estados Unidos, Rusia, China, Londres, Dubai...
Y, volviendo a Ricardo Fisas, está claro que un hombre que, con 78 años, se compra una harley y confiesa que quiere "empezar a descansar un poco" no debería retirarse. Y ciertamente, nunca lo hizo. No del todo. Seguramente porque le costaba bajarse de una rueda imparable que puso a girar a los 50 años, cuando su empresa le prejubiló y le dejó en la calle, con mujer, cuatro hijos y "una perspectiva muy negra".
La fabulosa historia de Ricardo
En 1979 era muy difícil encontrar trabajo estable a esa edad, así que juró no volver a trabajar para terceros. Había sido director de un laboratorio de investigación de hidrolizados de proteínas destinados a la alimentación animal, y cuenta que siempre le había chocado que el personal que manipulaba estos hidrolizados tenía la piel de las manos muy fina. Así decidió montar la compañía, partiendo de ese compuesto químico. "Mi esposa me apoyó y decidí comercializar productos cosméticos con estos principios activos".
Desde entonces, 1979, la familia se ocupa del negocio. Un negocio multimillonario, por cierto. Con más de 300 referencias y puntos de venta en quince países, en muchos de los cuales es líder de ventas. Ricardo puede estar orgulloso.
Descanse en paz.